sábado, 24 de noviembre de 2007

INTENCIONES Y ACCIONES DESPUÉS DE UN CORTE DE LUZ

Aprovechar cada minuto

como una bendición que puede terminarse

o nunca repetirse.

Gozar del aire fresco,

de la pequeña brisa,

del céfiro ligero que corre por el patio.

Abrir el libro

y escoger al azar una poesía,

leerla y sonreír, mirar la contratapa,

entablar todo un diálogo dialéctico

con Mario Benedetti, nada menos.

Beber un vaso de agua fría mientras tanto,

y saborear su gusto puro.

De cuando en cuando levantar los ojos

y mirar hacia arriba.

El cielo espera esa mirada

para mostrarse en toda su belleza.

Mirar después el verde circundante

y agradecer la suerte

de habitar una casa,

no importa cuán pequeña pueda ser,

ni cuán modesta.

Volver al libro, y ahora en voz bien alta

leer alguna estrofa y saborearla

como una fruta fresca.

Después entrar.

Y ya en la casa iluminada

sentirse bien, y no desear más nada.

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